viernes, 13 de junio de 2014

DIA 19: ATRAPADO EN EL TIEMPO

Etapa 18: Lannemezan - Toulouse 124 KM
Salida: 08:00
Llegada: 19:00 
Acumulado: 1306  Km

Hoy hemos hecho una etapa descomunal. Dura, dura, dura. Vamos que el conejito de duracell es un principiante a nuestro lado. Tanto por los kilómetros realizados como por las vicisitudes que nos fue marcando el recorrido. 
Sobre eso os voy a hablar ahora. Para ello os voy a recordar una película. Ya sé que a algunos os extrañará que sepa tanto de cine, pero es que las bicicletas también tenemos nuestras aficiones. La mía es el cine. Es normal, Adolfo me tiene todo el día empantanada en la habitación viendo la tele, como para no ser una experta en estos lares. 
Una de mis películas preferidas es “Atrapado en el tiempo” que narra la historia de Phil Connors (Bill Murray) un meteorólogo algo frustrado que acude al pequeño pueblo de Punxsutawney cada 2 de febrero junto a la redactora Rita (Andie MacDowell) para retransmitir el comportamiento de una marmota que determina cuánto tiempo queda hasta que termine el invierno, esta tradición local se conoce como el Día de la marmota. Lo que no imagina es que deberán pasar la noche en el pueblo debido a una tormenta de nieve y, a la mañana siguiente, misteriosamente volverá a vivir el mismo día. Y así, sucesivamente. Cada día se repite de manera infinita.



Pues esto es lo que nos ha pasado estos dos últimos días. Pasamos la noche estupendamente, al raso, nos levantamos, desayunito campestre, preparación de bártulos, carretera y …
Bueno, aprovechando que estamos en carretera hago un paréntesis. Aquí en Francia a las bicis nos tienen más en consideración que en España. Estoy pensando en convencer a Adolfo para que nos quedemos por aquí a vivir.  Además alucinad, hay centros comerciales solo especializados en bicicletas. “La creme dela creme” de las bicis. Cuando me llevó a uno Adolfo me lloraban los ojos. Me puse más tonta que incubar huevos Kinder. ¡Qué pasada! ¡Qué bicis! ¡Qué tecnología! 
Por cierto, les encanté. Me miraban expectantes y me observaban con atención pasmosa. Si es que está gente sabe lo que vale un peine. Estos gabachos sí que molan. 
Buah, como me enrollo, me desvié del tema. Vuelvo a donde lo dejé.
Pasamos la noche estupendamente al raso, nos levantamos, desayunito campestre, preparación de bártulos y a la carretera.
A partir de aquí llevamos dos días haciendo lo mismo. !Kilometrada y desgüevada, chavales! Primer pueblo al que llegamos... paramos. Buscamos una cafetería con wifi. Intentamos conectarnos y nada. Chapurrea Adolfo en su espanishfrancesinglis y le dicen que ni idea, que no le entienden o no pueden hacer nada.
Pues venga, otra vez a pedalear hasta el siguiente pueblo para parar en una cafetería con wifi, intentar conectarnos, chapurrear Adolfo en su espanishfrancesinglis y no llegar a ninguna parte.
Así veinte pueblos en dos días.

Desesperante. 

¿Entendéis porqué comparaba nuestra situación con la película Atrapado en el tiempo?

Como veis la cosa está más difícil que encontrar a Wally en un partido del atlético de Madrid. De hecho, de momento, no hemos conseguido nada. 
Menos mal que ya estamos en Toulouse, una ciudad preciosa. Hemos visitado la catedral. Maravillosa. Que pórtico. De lo más bonito que he visto en este viaje. Me he quedado parva. 

¿Qué, os está entrando el mono de venir, eh?

Adolfo está de parranda con unos paquistaníes. Es lo que tiene el mundo del kebab. El tío no para de gritar. Debe creer que por vociferar más le van a entender mejor??? Pero bueno, más vale entenderse a voces que a coces.
Mañana ya os anuncio que nos vamos a tomar el día de otra manera. Entraremos en la ruta del Canal du Midi. Este canal es una vía navegable  que une el río Garona en Toulouse con la costa mediterranea. Forma junto al canal lateral del Garona (que une Toulouse y Burdeos) el llamado canal de los dos Mares que comunica por vía fluvial el Atlántico al Mediterráneo. Más de 300 Kilómetros que nos vamos a hacer a la orilla del canal, para desembocar en el Mar Mediterráneo.
Así que mañana no habrá comunicaciones, porque vamos a seguir la ruta del canal y no nos vamos a desviar a pueblos. 
Eso sí, prometo el domingo contaros algo.
Antes de despedirme quiero felicitar a mis amiguitos Isa y Eduardo, que hoy nos han traído a este mundo a Oscar. ¡Felicidades a Mamá y a Papá!
Y ahora voy a intentar agarrarme al Adolfo y llevármelo a la campiña al lado del canal, que es donde vamos a dormir está noche.
Así que, pasado mañana más…!Bald freunde!



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