martes, 29 de julio de 2014

DÍA 65: LA MOSCA COJONERA

Etapa 58: Keşan, Turquía - Marmaraereğlisi, Turquía  115 Km 
Salida: 08:00
Llegada: 16:00
Acumulado: 4756 Km  

Da igual lo que uno se proponga. Puedes hacer la parada técnica de lo más sutil, parando en un sitio donde nadie te vea. Puedes optar por parar en medio del mercado abarrotado, lleno de peña, donde uno pasa de lo más desapercibido. Puedes andar con sigilo, sin molestar ni preguntar nada a nadie. Chico, va dar lo mismo. Al final siempre tienes un reguero de fieles o infieles curiosos tocándote, hablándote, manoseándote el manillar o diciéndote no sé que carallo en arameo.
En lo único que coinciden los unos con los otros es en engancharse como garrapatas porque luego resultan un surtido de información de lo más variado:

  • Garrapata 1: Hola, español, español, yo querer España… Tu querer collar para tu mujer…
  • Garrapata 2: Yo tener bisicleta nueva barrrata, muy barrrata…
  • Garrapata 3: Querer tu bueno pa fumar, bueno, el mejor de aquí...
  • Garrapata 4: Yo tener amiga que gustar a ti, vamos amigo…

El caso es tener seis o siete tíos danzando alrededor. Y es que además son como moscas cojoneras, se te pegan, te agarran y por más que digas: NO, NO, NO, NO… no se te van de encima “ni pa Dios”.

Hoy ha pasado varias veces. Una para conseguir agua de botella. ¡Joder que pavo! Nada más llegar al pueblo se nos puso al lado un tío más pesado que un kilo de mierda en una pestaña, con su camisetita del Madrid y su ¡Viva Espana! Menudo elemento. Por más que Adolfo le dijo que “no problema, no problema” no nos sacamos sus babuchas de encima hasta que nos piramos del pueblo.
No confundamos estos bandidos con los turcos en general, que son unas gentes estupendas y súper amables. Pero luego están todos estos desheredados, que no tienen ni oficio ni beneficio que se te pegan como sanguijuelas.

El efecto mosca cojonera lo hemos vivido hoy intensamente por culpa del calor. Hizo tanto bochorno que cada poco tuvimos que parar. No quedaba otra si no queríamos que me explotaran los neumáticos y que Adolfo acabara lipotímico. Y claro, cada parada, mosca cojonera.
Lo importante hoy era avanzar hacia la costa. En parte lo hemos conseguido.

A ver de que lado cae...

Cuando Adolfo no ha podido más, a eso de las cuatro de la tarde, nos hemos tirado a un monte muy bonito con una especie de arroyuelo. Un paraíso turco en medio te tanto hornazo.
Como otras veces no tenemos ni zorra idea de dónde hemos caído, aunque eso a estas alturas nos la sopla. Estamos relajando los hierros, que con tanta dilatación me van a salir estrías.
El Adolfo va bien, negro chamizo y algo seco, pero bien de moral. Estambul se acerca y eso por lo que veo le tiene bastante animado. Nos falta el último “arreón”.
Pues eso, mañana “arreareamos” otro poco y os lo contaremos como siempre.
Ata mañá…

lunes, 28 de julio de 2014

DÍA 64: EL INFIERNO TURCO

Etapa 57: Alexandroupoli, Grecia-  Keşan, Turquía 78 Km 
Salida: 11:00
Llegada: 16:00
Acumulado: 4641 Km


Ni la pasión turca ni paparruchas. Lo que hace en Turquía es un calor de mil diablos. Hemos tenido una máxima de cuarenta y seis grados. El infierno en la tierra, vamos.
Desde luego la pereza que tiene Adolfo para levantarse no ayuda nada. Y como no es lo mismo una negra bola que una negra en bolas, no es lo mismo salir a pedalear a las siete de la mañana que a las once.
El tío se levanta, se unta la nutella en su bocaza, monta las alforjas, me hace unos arreglitos, se pone de chachara con cualquiera y solo entonces, solo, se echa a la carretera.

En la frontera nos pusimos en un periquete. Bueno, la frontera o el mercado, porque aquello era un sin Dios de gente, camiones, coches, guardias, cabras, gallinas y melones. Adolfo dio el visado y salimos de allí a toda leche. Eso sí, el vacile de la guardia fronteriza no nos lo quitó nadie.

Con este tipo de señales como para no reírles sus vaciles...

Aquí en Turquía he empezado por fin a ver bicicletas de mi edad, con experiencia. Las hay incluso más viejas.
Precisamente en un bar de carretera en el que se metió Adolfo a tomar un té le invitaron a cambiarme por otra más nueva. Los tíos pensaban que Adolfo  no tenía para más y le ofrecían una bicicleta mejor para el viaje. A cambio Adolfo les tenía que dar algo de pasta y dejarme allí. ¡Serán capullos los “ortomanos” estos de los huevos!
Adolfo es un campeón y les dijo que ni por cincuenta camellos, a lo que los tipos respondieron con unas risas de echarse al suelo.
Pasados los otomanos recalcitrantes nos dispusimos a hacer la kilometrada padre pero fue entonces cuando nos llegó el ataque desde el cielo. ¡Qué solazo! ¡Qué calorazo! ¡Qué horno esta Turquía, coño!.
El calor hizo imposible pedalear. O parábamos o nos jugamos derretir nuestros hierros y huesos en el asfalto.
Ahora empieza lo bueno, el regateo. Adolfo ha conseguido un hotel por 5€. Flipante. Y está guay.
Para finalizar os dejo unos documentos audiovisuales de los últimos días, donde Adolfo, en vivo y en directo os cuenta lo que es pedalear por esas tierras del mundo.
A ver si mañana hace menos calor. Ya os contaré. Chao, chao…







domingo, 27 de julio de 2014

DÍA 63: ADOLFOPOULOS EN SU DÍA MÁS PERRO

Etapa 56:  Porto Lagos - Alexandroupoli 88 Km 
Salida: 08:00
Llegada: 16:00
Acumulado: 4563Km


Hay días en los que es mejor no levantarse. En nuestro caso yo lo matizaría y diría que hay días en que es mejor no acostarse.
Si uno intenta recordar un día negro en su vida tal vez por suerte ni se le aparezca. Sin embargo el 27 de Julio de 2014  el rubiales lo recodará para siempre. Sin duda quedará en los anales de la vida de Adolfopoulos como uno de sus días más negros.

Pero veamos, ¿Qué cosas te pueden pasar en un día malo?

1. Que te acuestes en el paraíso y te levantes en el infierno: 
Si amigas, ayer os contaba que Adolfo  y yo descansábamos plácidamente en Porto Lagos, un sitio encantador. Pues el laguito fantástico se convirtió en una ciénaga infernal llena de mosquitos del tamaño de puños. La lucha fue cruenta pero desigual toda la noche. Y el resultado fue devastador. Más de cincuenta picotazos y madrugón a las cinco y media de la mañana para escapar con el rabo entre las piernas de tan maléfico sitio (previa colocación del radio que me faltaba).

¿Dónde está Tato?
El último día, el de la silla, os rajasteis todos...
Y era fácil.
2. Que salgas a dar un plácido paseo en tu preciosa bici y los putos chuchos te hagan una redada: 
Ya van dos. Y esta la tenían preparada. Por dos frentes atacaron. Por delante y por detrás. Adolfopoulos sacó la vara y arreó. Daños: rotura de los cordones del tenis izquierdo de Adolfopoulos, colmillazo en su mano y pinchazo que arreglamos tres kilómetros más adelante. Estos perros griegos son unos hijos de perra.

3. Que entres en un ciber diez minutos para sacar un visado y salgas tres horas más tarde con un ataque de nervios:
La cosa era entrar en la página de Turquía que expande los visados, pagar 20 €, imprimir y pirarse. ¡Los cojones! Que si al Adolfopoulos no le abre su correo electrónico, que si haces otro nuevo, que si no arranca la web de los turcos, que si no me funciona la tarjeta de crédito, que si no hay impresora… ¡uurrrggg! Adolfopoulos salió del ciber más calentito que el pico de una plancha, con una leche del quince y dispuesto a matar al primer chucho con el que se cruzara...

4. Que el golpe de pedal se convierta en golpe de calor:
Cuarenta y tres grados a las doce de la mañana (la hora en que Adolfopoulos salió del ciber). El chaval, metido ya de nuevo en la autopista, enseguida comprobó cómo se las gastaba el solazo de hoy. Os juro que se me derretían los neumáticos. Y de la entrada de la autopista por la que nos colamos a la siguiente salida había 42 Kilómetros. 42 kilómetros de calor, escalofríos, temblores, mareos, nauseas y pajarón total. Para cuando encontramos la salida Adolfopoulos estaba al borde de una lipotimia…

5. Que entres por la autopista para ir a cien y te caigan doscientos: 
Como os conté antes allá nos fuimos hoy de nuevo a la autopista. La verdad es que en ella vas como un tiro, con esos arcenes de tres metros y esos asfaltos de la UE. Pero hoy el chiste salió caro. Si ayer nos sonaron salvas y aleluyas hoy lo único que sonó fue la sirena de un policía que nos paró y nos amenazó con ponernos una multa de 200 € si no salíamos de la autopista volando. El tío era más feo que chuparle los dedos a un mecánico así que salimos de allí cangado leches.

Pues a pesar de los pesares nos hicimos entre los dos días 200 Kilómetros totalmente gratis.


Tras tanta juerga conseguimos llegar a Alexandraupoli. ¡Qué gusto!. Nos fuimos disparados a un camping con playa. Adolfopoulos pasó la tarde durmiendo y  ahora lo tenéis cenando macarrones en la playa. Con su birrita. Como si nada.

Adolfopoulos y yo. ¡Qué extrañas parejas une el destino!

Adolfopoulos ha superado su día más negro. Estambul ya está más cerca.

Prontito más…

DÍA 62: LA GACELA THOMSON

Etapa 55:  Aspróvalta -  Porto Lagos, 154 Km 
Salida: 08:00
Llegada: 16:00
Acumulado: 4475 Km


Este tío está pirado. ¡Mirad los kilómetros! 154 pepinos que nos hemos comido hoy.
Lo cierto es que no solo por eso está mal de la chaveta. Al gilipollas no se le ha ocurrido nada mejor que meterse por la autopista. ¡Para matarse!
El “metro y medio” dice que fue lo más seguro….
Bueno, en eso le doy la razón. Y es que las cosas se han puesto jodidas hoy en Grecia, muy jodidas.
Salimos con bastante ánimo. El descanso de ayer le ha prendido el culo al chaval. Ha salido como un "foguete".
La vía por la que transcurrimos los primeros treinta kilómetros era bastante discreta. Mucho tráfico camionero, peatón indolente y arcén inexistente.  Vamos, una carretera más falsa que la sonrisa de Aznar.

Al principio tuvimos que subir de narices. Menos mal que no hacía demasiado calor.

Al salir de un pueblo de nombre Paralia Ofrinou sufrimos uno de los mayores reveses del hasta ahora nuestro pacífico viaje chinero: ataque de perros.
Sí amigas y amigos un enjambre de peludos bicharracos, llenos de afilados dientes, nos atacaron por sorpresa al pasar junto a un bosquecillo.
La cosa fue seria. Nueve hienas a corrillo ladrando, saltando, empujando y mordiendo con sus fauces mi delicado cuadro. Ya os digo que la cosa fue de cuidado.
A Adolfo le engancharon una zapatilla pero en mí se cebaron. Uno enganchó con su boca la rueda delantera. Adiós radio. Adiós diente. ¡Que se joda!
A otro le dio por engancharme una alforja. Y nada, que ni “pa Dios” la soltaba.
Y otro valiente saltó al manillar a por la mano de Adolfo. Casi nos hace caer.
Adolfo optó por la medida más inteligente. Pedalear más fuerte, enganchar el bidón del agua y empezar a mamporros con todos. A uno de ellos le dio de lleno. El “hijo perra” debía de ser el jefe porque cuando se retiró el resto de cabronazos marcho tras él.
La verdad es que me sentí como una Gacela Thomson atacada por viles hienas con apetito voraz.
Adolfo se portó como el Cid, con su particular espada-bidonera. ¡Un macho gallego!
Zafado el peligro, y sin querer, nos colamos en la autopista.
Bueno, sin querer… Analicemos la jugada:

  1. Adolfo iba algo asustado después del último suceso.
  2. Vio una carretera de doble vía con asfalto nuevo y arcén de tres metros. 
  3. Observó que a los lados tenía verjas de seguridad para que no pasase la bicheria. 
  4. Percibió que por dicha vía casi no había tráfico.
  5. Reparó que no había señales de prohibido circular bicicletas…
  6. Intuyó que ésta era la nuestra, ¡que cojones, vamos pa adentro chaval…!
¿Están o no están locos?
¿Qué significa la última indicación?

Pues oye, fue una idea estupenda. Ni una advertencia de los coches que pasaban. Ningún aviso de la policía que nos veía. Todas las puertas abiertas del “Peaje Toll” invitándonos a continuar. Vamos, que estos griegos están locos.
Si lo sabemos nos metemos antes. Con deciros que aquí está permitido que los motoristas circulen sin casco. Lo dicho, estos griegos están locos.
Conclusión:  kilometrada.
Adolfo decidió parar en Porto Lagos, un pueblo maravilloso, desde el que os escribo sin mi pequeño radio. La cosa debe ser como cuando a vosotros se os cae un diente. Lo que pasa es que ahora la rueda me bambolea algo. Adolfo me ha prometido que mañana me pone otro. Vamos que pasamos por el dentista.
Porto Lagos tiene nombre de ciudad italiana. Pero es un paraíso Griego. Playa, lagos de agua dulce, bosques increíbles… alucínante. Y encima tenemos hornillo y bombona. ¡La leche!

Menudo día emocionante que pasamos. Esperemos que mañana sea más tranquilo.
A ver que aparece. Ya os contaré…






viernes, 25 de julio de 2014

DÍA 61: E POLO APOSTOLIÑO FALOU ADOLFIÑO

Asprovalta 0 Km
Acumulado: 4321 Km

Lo primero es lo primero. Cumplimos dos meses de viaje.
Lo segundo es lo segundo. Adolfo se ha comprado un hornillo nuevo.
Cabezón sí, pero tonto no.
Por fin se ha dado cuenta de que aquí jamas va a encontrar la bombona de su sueños y ha claudicado.
Ya sabéis el dicho: "Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña."
Que no hay bombona.... pues compramos otro hornillo y acabamos ooohhh....
Hornillo de estreno y un par de bombonas.

¿Dónde está Tato?
Última ganadora: Raqueleta, que se lleva otro minipunto.

Hoy el tío estaba esplendido. Incluso ha visto unos neumáticos nuevos para mí. A ver si se enrolla.
Ahora que se le ha ido su obsesión por las bombonas seguro que ya tiene tiempo para ajustarme los radios.
La vida vuelve a ser maravillosa. Ni una pedalada. Descanso total.
Encima el día ha sido de playuqui, siesta y solete. ¡PERFECTO!
El Adolfo está cambiado. Había una fiesta en el bareto de la playa y ni se ha acercado a tomar una birra.
¡Uuuhnn, curioso!

Pero no os digo que el tío está raro. ¡Adolfo con camisa!
Se la puso por Santiaguiño.

La verdad es que anda rendido del esfuerzo de los últimos días. Turquía se ve venir y hay que reservarse.
Bueno, y lo dicho en el título. El tío está tan cambiado que incluso le ha dado por escribir algo. (Yo creo que anda algo morriñento con lo de los dos meses de viaje).
Aquí os dejo con una nueva crónica Adolfina.
¿Mañana? ¿Saldremos a la ruta o no?
¡Estad atentas!




FELIZ DÍA DE SANTIAGO APÓSTOL
Os pido perdón por no contestar antes, que ya sabéis que yo y la informática tenemos un amor odio de mil narices. 
Unos besazos para Paula y Alex (cuanto tiempo tío), para los locos del sur, Cris y Gogo y para mis queridos noruegos del norte, y para todos todos todos los que viajamos con esta vieja gruñona de la Babieca.
Antes de nada me vais a permitir que responda a mi sobrino Ivan que es el único que se atreve a preguntar lo único realmente importante. Están buenas las Balcánicas????
Querido sobrino te diré que tías buenas hay en todo el mundo ( salvo en Portugal). Las ex yugoslavas son bastante normalitas, pero la que está buena está buena de carallo. Con el corazón en la mano y sin pelotilleos (os lo juro) las mujeres más guapas están en España y sobre todo en Andalucía. Ya iremos de viaje por esas tierras y ya verás...
Hablando de cosas menos importantes....ya llevamos dos meses de viaje y parece que fue ayer cuando salíamos de la ronda. Después de haber pasado por 7 países, subido montañas  y pedaleado por sitios increíbles estamos a las puertas de Turquía. Yo quería estar hoy en Estambul, pero la burra no dio para más (la burra soy yo porque la verdad la Babieca va como un tiro, yo creo que es la calma que precede a la tempestad).
Me voy de estas tierras con mucha pena. No por dejar su belleza que la tiene y mucha, sino por la estupidez de las religiones. En nombre de un Dios aquí se ha masacrado, se ha asesinado y violado a muchísima gente. Por Dios y por Alá la gente se mata. No lo entiendo. Y  todavía sigue latente, el odio se palpa y la rabia se escapa a nada que hables con cualquiera (aunque sea en Adolfino).
Pero la vida sigue y el viaje también. A partir de ahora entramos en otra fase del viaje. De lo que nos cuenten y vivamos por estas increíbles tierras de oriente doy fe que seréis participes de ella, ya que no os olvidéis " viajando en bicicleta se pueden ver caracoles".


Crónicas Adolfinas

DÍA 60: BOMBONAS SIN FRONTERAS

Etapa 54: Nea Apollonia - Asprovalta 30 Km 
Salida: 12:00
Llegada: 17:00
Acumulado: 4321Km

Lo que hacéis buscando al Tato Raqueleta, María, Mary, Xavi, Jorge... es un chiste comparado con Adolfo cuando se pone en busca de algo.
Hacía ya mucho tiempo que no le veía tan preocupado. El tío lleva tres días con solo una preocupación en la cabeza: conseguir una bombona válida para su hornillo.
Y eso que esta mañana parecía mas relajado que otros días. Bueno relajado o escarallado, porque de tanta tralla y cafeína que se ha metido en Grecia su cuerpo ha dicho basta.
Salimos a dos por hora. Tranquilitos. Relajaditos. Suavecitos. Pero con una obsesión: la puta bombona.
Bueno por bombonas que no sea. En todas las ciudades que encontramos nos ofrecen veinticinco mil tipos de bombonas. Pero claro, la nuestra tiene una rosca especial. Ni grande, ni pequeña, ni roja, ni verde, ni alta, ni baja. "La rosqué, la rosqué, espesial", como dice Adolfo.

Esta me la he sacado de internet pero si alguien ve una que grite ¡ADOLFOOO!

Desde que nos fulminamos el último recambio en Montenegro el Adolfo tiene que andar a bocatas por las noches. Y eso le jode.
¿Dónde quedaron aquellos macarrones con todo que tanto le han nutrido al niño?
Hoy por ejemplo en una especie de ferretería nos ofrecieron seis tipos. Pero ninguna tiene la rosca oportuna.  Después un tipo más enrollado que un perro con tres cojones nos ofreció comprar un hornillo nuevo, que se adaptara a la bombona griega. Pero nada, el Adolfo es más agarrado que una vieja en autobús y ha dicho que "nanai...".
Después de cinco pueblos y treinta kilómetros urbanos de tienda en tienda hoy volverá a dormir sin gas.
Como veo que el tema de las bombonas preocupa enormemente al chaval le he propuesto que funde algo así como una asociación con el nombre de "Bombonas sin fronteras". Yo creo que tendría un éxito enorme. Podríamos mandar a todos los tipos desesperadiños como él la bombona con la rosca deseada. Evitaría suicidios. O asesinatos.
Adolfo está a punto de cometer uno. Como no encuentre mañana la puta bombona no sé que va a pasar. Ahora mismo tiene más peligro que Rambo en un restaurante vietnamita.
Al final nos hemos quedado en Asprovalta, un pueblecito con un camping estupendo, una playa cojonuda y sin bombonas. ¡La madre del cordero!

A ver si con la playa se olvida un poco de la bombona...

Salen treinta kilómetros pero hemos hecho muchos más.
Al menos hoy cenará caliente. No será lo único calentito hoy. A mí me tiene frita. ¡TRES DÍAS CON CERO EN MANTENIMIENTO!
Y todo por una puta bombona.
Mañana más gas.... verás...


miércoles, 23 de julio de 2014

DÍA 59: HIPERACTIVO ADOLFINO

Etapa 53: Veria  - Nea Apollonia 145 Km
Salida: 08:00
Llegada: 19:00
Acumulado: 4291Km

Seguimos a vueltas con el doping.
Seguimos con el café comanche.
Seguimos pegándonos unas machadas del quince.
Seguimos con las ruedas lijadas de carallo.

Paro ya con el "seguimos".
El caso es que el chaval va como un tigre. Hoy otro récord: 145 Km. Lo dicho, una bestia parda gallega.
Hoy el día trajo lo suyo. Adolfo ha continuado con su técnica de café y jiñada. Bien. Pero va más sobrexcitado que un adolescente en una playa nudista. Encima hemos tenido rachas de tormentas a cuenta gotas.
La cosa funciona más o menos de ésta manera:

  • Parada a tomar chapapote griego.
  • Jiñada al canto.
  • Salida en bicicleta por las carreteras griegas a ritmo de Tour de Francia.
  • Lluvia torrencial.
  • Parada técnica, café y cagada.
  • Espera en el bareto a que pare de llover. Aquí es donde nos encontramos con el verdadero problema: Adolfo, intoxicado de cafeína hasta las cejas, metido en un bar dos horas hasta que para de llover. Los griegos flipan. Un tío pequeñajo, hiperactivo, que se mueve más que un saco de pulgas y que habla en Adolfino hablándoles de no sé que historias de la China. 
  • Descampa la lluvia y salida en bicicleta por esas carreteras griegas a mil por hora.

Baños por el mundo: baño turco con ducha culera...

Adolfo no es muy de quejarse. Hoy lo ha hecho. Me ha dicho que le duelen las rodillas. Bueno, dice que eso no le importa mucho. Lo que le jode son estos baños turcos en los que se tiene que pasar de cuclillas diez minutos para cagar. Eso le mata.
Ahora ya estamos en un monte cerquita de Nea Apollonia.
Como veis en la foto Adolfo ha montado un fueguecito nocturno.
Al menos la noche no amenaza lluvia. Se agradece.
Ya os contaré mañana.  Besicos ☆


Y este no verá que se me van a derretir los neumáticos de tanto calor! 



martes, 22 de julio de 2014

DÍA 58: DOPING POR CAFEÍNA

Etapa 52: Ammochori -  Véria 135  Km
Salida: 09:00
Llegada: 19:00
Acumulado: 4146 Km

 Al final saltó la banca.
Todo tiene un porqué, y el etapón que nos hemos metido no es casualidad. Porque las ganas de pedalear fueron las mismas de todos los días pero los kilómetros recorridos muy diferentes: 135 Km. ¡La madre del cordero!.
¿Dónde está el truco...?
En el pucherazoooo....
Aquí los griegos no se andan con chiquitas. Le metieron gasolina al Adolfo desde el primer bar.

¡Con estas plazas y este sol cómo para no pararse!

Bueno, antes de volver a la UE un inciso de nada. Menudos recuerdos que nos trajimos de nuestro paso por Macedonia:

No te pierdas el vídeo. Pincha en el enlace de abajo:

https://drive.google.com/file/d/0B_UMSIjAPAnzOGhYaXpBdEwzNVU/preview.

Dejados atrás los Balcanes y otros estados modernos nos hemos introducido de nuevo en esos placeres que nos da la Unión Europea. Mucha pasta han soltado aquí, se nota. Hay unas carreteras cojonudísimas. Me van las ruedas como bolas de billar. Suaves y rápidas.
Volvamos al primer bar. Allá se fue el Adolfo a tomar su primer cafelito.
Le metieron un chapapote de cafeína que todavía tiene los dientes negros.
Adolfo: PUTO CAFÉ GRIEGO...
 El tío como siempre más simple que el mecanismo de un mechero.
Yo ya noté que algo no iba bien porque nada más montarse de vuelta le empezó a petar de lo lindo. Treinta kilómetros en una hora. ¡ Menuda bestia parda!.
El problema acababa de empezar. En Adolfo el café tiene un pequeño efecto secundario: le provoca ganas de cagar.
Así que ya veis al Adolfo parando en otro bareto griego para visitar a "Roca".
¿Y qué se pide el animal de bellota?
Pues otra bomba nuclear. Pucherazo de café al canto.
Salió como una moto, mas intoxicado que un hippie en Woodstock.
¡Y venga!, otros treinta y cinco kilómetros en otra hora. Y yo con los cauchos rasuraditos. ¡Cacho bruto!
Os contaré que por dos veces más paró a cagar... y a doparse.
Ahora ya descansamos en un monte superlindo. Bueno descansar yo, el Adolfo lleva dos horas hiperactivo intentando poner el doble techo de mil maneras y poniéndome parches a diestro y siniestro.
¡Acelerado!
Hoy no duerme, os lo digo yo. Esto sólo se arreglaba con una botella de vino.
A ver que os cuento mañana.  A saber.

lunes, 21 de julio de 2014

DÍA 57: ENCADENADOS

Etapa 51: Ohrid, Macedonia  - Ammochori, Grecia  122 Km
Salida: 09:00
Llegada: 20:00
Acumulado: 4011 Km

Llegamos a Grecia. ¡VIVA GRECIA!
Aunque nos ha costado llegar de lo lindo. 
Y eso que hoy Adolfo se ha levantado más fresco que un melón con jamón. Desde que sabe que es famoso el tío le arrea de carallo.
Además hoy se ha enterado de que tenemos un twiter. Lo que nos faltaba. El tío está que se sale. Las tecnologías son así, la caña. Ya podéis seguirnos también en https://twitter.com/adolfoybabieca. Si es que en esto de viajar una nunca va sola.

Uno de los coches que utilizan para ir coger leña al monte.
¿Dónde está Tato?.
Última ganadora Raqueleta.

El día ha sido un toma y daca. La etapa rompe piernas mazo. Y aunque no ha dado el sol a lo bestia sí que hizo mucho calor.
Yo no he tenido el mejor día. La cadena me ha dado la vara. Como la vieja, je, je…
Llevo días que voy haciendo un ruido que ni en las fallas de Valencia. Menudo traca-traca que no llevamos de banda sonora. Y es que la cadena va "encauchutada" entre los piñones y el cuadro y va montando un bifostio de narices.
Adolfo bien sabe que de ahí no puede salir nada bueno y ha intentado ajustarla un poquito. Ha terminado más negro que los cojones de un borrico, de tanta grasa que llevo, pero de arreglar el problema nada. Sigo con el traca-traca.

¡Ay! ¡Quién fuera el caballo de Alejandro Magno!

El caso es que a Adolfo mi cadena le trae de los nervios. No para de bajarse de la bici a ver si encuentra alguna solución. Lo único que consigue el pobre es ponerse más guarro. Mucho me temo que vamos a ir encadenados con ese problema hasta el final del viaje.


Por lo menos las paradas de reparación son en unos sitios espectaculares.

No soy la única con problema de cadenas.
Esta zona (Macedonia) está infestada de osos (por suerte) y aquí es común verlos enjaulados. La verdad es que da mucha pena pero en estos países las leyes de protección deben de pasárselas por el forro.

Una pena...
Pues así, entre cadenas y encarcelados nos hemos pegado una buena kilometrada.
Casi de noche hemos llegado a Ammochori, un pueblecito griego encantador enmarcado entre trigales donde vamos a pasar la noche.
Adolfo ha parado en un bar y está de cháchara.  Bueno, más bien parece que está jugando al Pictionary, porque el tío no para de hacer gestos y de escribir en unas servilletas.
Cuando termine de hacer el paripé piraremos a dormir al monte. Os aseguro que la noche está impresionante. ¡Vamos a disfrutarla!
Hasta más ver.




domingo, 20 de julio de 2014

DÍA 56: LO IMPOSIBLE

Etapa 50: Struga, Macedonia  - Ohrid, Macedonia 30 Km
Salida: 10:00
Llegada: 14:30
Acumulado: 3919Km

Hoy el día amaneció invitando al Adolfo a pedalear. Sol, pero sin demasiado calor, poco viento, hermosos paisajes y un asfalto nuevecito para bicicletear por él. Pues eso, el día estaba para hacer doscientos kilómetros.
¿Entonces, qué ha pasado para hacer treinta miserables kilómetros?
La respuesta tiene un nombre: Adolfo.
Y es que amigas, el chaval es imposible:

  • Es imposible que Adolfo programe algo y luego lo cumpla.
  • Es imposible que Adolfo sea ordenado.
  • Es imposible que se organice correctamente.
  • Es imposible que sea cuidadoso con los pequeños detalles.
  • Es imposible que cambie… porque si no, no sería Adolfo, no existiría este blog y no sería un tío tan guay.

¿Dónde está Tato?
Ultima ganadora María, rapidísima, que hizo pole.


Salir sí que salimos disparados. Nos pusimos en media hora en Ohrid y como todos los días Adolfo paró a comprarse su barra de pan y a tomarse un café.
Pero mira tú por dónde que cuando fue a buscar el teléfono para cargarlo en el bar… zas… el aparato no aparece por ninguna parte.
Un minuto necesitó para tomarse el café, cagar, pagar y salir al arrebato hacia el campo en el que habíamos dormido.
En diez minutos llegamos.
En el descampado todo seguía igual: las piedras en su sitio, el laguito quietecito, el prado paradito… pero del teléfono ni puta idea.
Adolfo literal: ME CAGO EN LA PUTA OSTIA DÓNDE COÑO ESTÁ EL TLF¥¥¥¥¥...
¡Qué soez chico!
Desastre total.
Aún echamos una hora más buscando en las alforjas y en la ropa. Joder, dos teléfonos jodidos en dos meses. Menuda media.
Tiramos para Ohrid otra vez, esta vez más despacio, con el Adolfo más calentito que Hannibal Lecter en una carnicería. ¡Qué cabreo que no llevaba encima!
La idea era comprar otro teléfono aquí en Ohrid, pero claro, hoy es domingo. Y la verdad es que Adolfo no estaba con muchas ganas de pedalear. Así que tiramos a un monte cercano para pasar el día y esperar a mañana.
El campito guay. Mucho verde, un río, sol… dentro de lo malo menos mal. Adolfo enseguida montó el campo base. Doble techo, esterilla, saco de dormir y …
… ¿Pero qué coño es esto que hay dentro del saco…?
Sí, lo habéis adivinado, el teléfono. Uuufff…
El jodido se ha puesto tan contento que ha desmontado el garito y se ha pirado al camping  para poder tomar una cervecita y ducharse a gusto.

Con el nombre que tiene el camping es imposible resistirse.
A ver que pasa esta noche.


Abrimos un nueva sección: Baños por el mundo.

¿Algún día este hombre será ordenado?
Imposible.
Y yo sufriéndolo.
Nada más, corto y cambio.


sábado, 19 de julio de 2014

DÍA 55: MACEDONIA DE LAGOS Y MONTAÑAS

Etapa 49:  Klos, Albania  - Struga, Macedonia 112 Km
Salida: 08:00
Llegada: 17:00
Acumulado: 3889Km

Después del paseo de la fama que nos hemos pegado ayer hoy tocaba volver a la ciclista realidad.
Hemos dejado atrás Albania, un país estupendo. De sus gentes hemos descubierto que con muy poco se puede ser muy feliz. Además nos hemos quedado asombrados con su hospitalidad. Ayer por ejemplo  nos metimos en ese camping medio eclesial regentado por unas seglares estupendas a pasar la noche. Llegamos sin un duro, escoñados de tanto calor y el Adolfo con más hambre que un ratón de ferretería. Cosas de los viajes y de sus entrañables gentes que cuando supieron que “el homiño” no tenía que cenar le invitaron de mil amores a la cena que ellas estaban preparando.

Además de la comida ya le podían regalar otra camiseta...


La etapa fue la puñeta. A los treinta kilómetros ya estábamos en Macedonia y a partir de ese momento empezó un carrusel de subidas y bajadas, de ríos y lagos que hicieron las delicias de nuestros ojos.
Yo voy de lo más fina después de las últimas reparaciones de Adolfo. Aún así al llegar a Debar Adolfo me ajustó un par de cosas. Allí tuvo una conversación de lo más divertida con dos viejos, que insistieron en invitar a Adolfo a una birra.  Los tipos aconsejaron que siguiéramos una ruta más al sur, más bonita y menos dura. Eso supondrá que estemos menos días en Macedonia, pero la opinión de un viejo bien merece un cambio de ruta.
Al sur nos fuimos y flipamos de lo hermosa que efectivamente resultó la etapa.

El mundo a mis pies.

Después de más de cien kilómetros hemos llegado a unos montes cerca de Struga donde montamos nuestro campo base. Como Adolfo ha llegado más sudado que una monja con retraso se ha pegado un baño en un laguito que tenemos aquí cerquita. La verdad es que estamos como Dios. Calorcito, lagos, monte, sol, nada de lluvia… y el niño con el estomago lleno, más no se puede pedir.
A ver si mañana sigue todo igual. ¡Ojalá! Chaoito.

viernes, 18 de julio de 2014

DÍA 54: UN MARCO POLO VIGUÉS

Etapa 48:  Lezhë – Klos, Albania 77 Km
Salida: 10:00
Llegada: 16:00
Acumulado: 3777 Km

Hoy dimos la campanada. Y no precisamente por los kilómetros que nos hemos pegado. Adolfo está en la antesala del estrellato. Hoy ha sido contraportada en La Voz de Galicia.
Y digo bien. Está en la antesala del estrellato él. Porque donde va que yo soy famosa. A mí ya me paran por todas partes.Ya era hora de que le tocará a él un poquito de fama.
Le han hecho un artículo de rechupete. Y la verdad es que se lo merece, porque se lo está currando. Y a mí me tiene en palmitas.

La ruta de hoy como la contraportada, fantástica.

La entrevista está cojonuda. En lo único que falla es en eso de  “emplea una vieja bicicleta  que encontró en casa”… Pero vamos a ver, amigo Brais Cedeira. Menudo peloteo que le haces al Adolfo. Si la que encontró al Adolfo fui yo.
El tío llevaba años sin una bici (desde su último triciclo) y yo realmente vivía con sus hermanas, que por cierto, eran bastante más cariñosas que él. ¿Y qué pasó?
Pues que sus hermanas y yo nos apiadamos del pobre desgraciado y me piré a la Ronda a vivir con él.
Esa es la verdadera historia.
Por lo demás el artículo es fantástico. Adolfo está más contento que un piojo en un greñudo. Eso del Marco Polo vigués le ha llegado al alma.
En lo que acierta es en eso de “Su carácter abierto y dicharachero le ha ayudado a lo largo del viaje, sobre todo a la hora de comunicarse”. Le faltó añadir que tiene más cara que un saco de sellos.
Hoy por ejemplo. Llegamos a Burrel, un pueblo a mitad de camino, y ve un bar de carretera con dos coches de la policía albanesa en la puerta. Dudamos de entrar, pero como Adolfo por no tener no tiene ni antecedentes, se tiró para adelante.
Dentro del bar, cuatro polis, un par de pavos de paisano y una mesa. Jo, de lo pobres que son no tienen ni barra de bar. ¡Madre mía!

  • Adolfo: Hello. I am spanish, is posibol wuan caffe con milk. Obrigado (Adolfo multilingües).
  • Un fulano de calle: kjo është ajo që ju dëshironi?
  • Adolfo con gestos: Un coffe, foorrt (entre carcajadas).

El tío va a una neverita que tiene en una esquina y lo llama.
Adolfo mete su cabezón en la nevera y descubre algo parecido a una botella fría de Néscafe.
Luego se sienta en la mesa de los polis y empieza a parlotear con ellos acerca de la ruta, las carreteras albanesas, lo bonita que es Albania...
Después de media hora de chorreo Adolfino se levanta y va a pagar.
Se acerca un poli a la semibarra y le dice:

  • Ky mysafir nuk është e nevojshme (no es necesario, estás invitado).

Adolfo empieza a hacer mil gestos con la cartera diciendo que no, que quería pagar, que por favor, que no hacía falta, que no fueran tontos…
Los tíos erre que erre que no y Adolfo erre que erre que sí.
Hasta que se levanta el poli más mayor, lo coge del brazo, se lo lleva para afuera, le levanta la cabeza y le enseña un cartel que pone: “comisiaria…”
El cabrón se había metido en la comisaria a tomar un café pensando que era un bar. La madre que lo pario. El tío es más corto que parpadear. Vamos que nuestro amigo Brais Cedeira se ha quedado justito. Cara la tiene y larga…
Por lo demás la etapa dura. Mucho calor. Mucho subida.
Hemos llegado a Klos emocionados con las noticias de nuestra contraportada en La Voz de Galicia.
Nos hemos tirado a un camping cutre, pero con duchas, para acabar los Leks que nos quedaban.

Menudo camping raro el de hoy...

Aquí estamos estupendos. Cansados pero contentos de que todos podáis seguir viviendo con nosotros nuestras aventuras. Gracias.
Mañana más…



jueves, 17 de julio de 2014

DÍA 53: NOCHES TRISTES, MAÑANAS ALEGRES

Lezhë, 0 Km
Acumulado: 3700 Km

Sí, ya sé que el refrán es al revés, “noches alegres, mañanas tristes”, pero no es nuestro caso.
Después de lo mal que lo hemos pasado en Bosnia y en Montenegro (climatológicamente hablando), ahora parece que estamos en el paraíso.
Esas tierras  nos resultaron preciosas, una cosa no quita la otra, pero menuda fiesta del agua que no chupamos. No paró de llover ni un minuto. Una semana por esas tierras nos ha acartonado para varios meses.

Aquí me tenéis hace dos días, calada hasta las llantas.

Como muestra un botón. Ahora que estamos en Albania y ya se nos han secado los instrumentos he conseguido descargar este fantástico documento que os muestra lo que debió vivir la fauna en la época del Arca de Noé.


video


Lo que está claro es que no hay mal que cien años duré. 
Aquí en Lezhë hemos encontrado el paraíso. 
Si bien hemos descubierto que Albania es un país pobrísimo, la realidad de sus gentes es bien distinta. Todo amabilidad. Todo risas y buen trato. Mucha alegría y ganas de vivir. 
Fijaros, no llevábamos ni dos horas en Albania y ya nos habían invitado a dormir en sus casas dos personas diferentes. ¡Geniales estos albanos!
Y eso a pesar del idioma. Adolfo se está superando y ya es más internacional que los juanetes de una azafata. Le pega a todo. Al inglés, francés, albanés, montenegrino…está hecho un crack el tío.
Yo creo que nadie le entiende, pero como es más pesado que una mosca cojonera todos acaban por captar más o menos lo que dice.
Estos dos días de reposo en Lezhë nos están viniendo de maravilla. Adolfo lleva cuarenta y ocho horas durmiendo. No pega golpe. Yo ya le he dicho que tengo tres o cuatro cosas desajustadas pero el tío se esfuerza menos que los guionistas de los teletubbies y está de lo más pasota. A ver mañana si tengo suerte porque con esta cadena no voy a ninguna parte.

Ya, pero para tomar una birra siempre tiene tiempo.

Hoy hizo muchísimo calor. Me ha llevado a conocer el Adriático. ¡Flipante! ¡Qué luz! ¡Qué mar! 
El tío se ha pegado un baño y luego se ha echado una siesta en bolas en una calita. Se le ha quemado el trasero. Lo tiene más rojo que el culo de un mandril. Mañana va a estar encantado en mi sillín. Van a ser unas risas. Si es que hombre precavido vale por dos…
Si todo va bien, y su culo nos deja, mañana partiremos hacia Macedonia. Va a resultar una etapa de lo más dura por lo que nos han contado. Y se espera calor, mucho calor. Aunque después de lo que sufrimos en esas noches de Bosnia estos días de Albania nos parecen maravillosos. Lo dicho, noches tristes, mañanas alegres… para nosotros.
¡Hasta mañana compañeras!








miércoles, 16 de julio de 2014

DÍA 52: 15 HORAS CON ADOLFO

Etapa 47:   Koplik - Lezhë, Albania 57 Km
Salida: 11:00
Llegada: 14:00
Acumulado: 3700 Km

¡Qué gran obra de Delibes "Cinco horas con Mario"!
Estos días las etapas me recuerdan al soliloquio que Carmen tenia con el cadáver de su marido, Mario.

Adolfo no para de hablarme.
Yo soy lista, inteligente, guapa... pero callada como la pantera rosa. Y el tipo venga a rajar. Al desayuno, a la mañana, comiendo, cagando, pedaleando y hasta tomándose una birra. Así quince horas al día el "jodio".
El caso es hablar. Consigo mismo evidentemente.
Para mí que se está volviendo loco. Ya os digo que está más raro que un restaurante chino con terraza.
Además no dice más que incongruencias. Hoy por la mañana por ejemplo me dijo que se arrepentía de no haber estudiado más de chaval. Joder increíble. Lo veis. Que sí, “que eztá mu mal el tío”.

Dejadme aquí por Dios, ya no aguanto más.

El tiempo no le ayuda. Este frío en Bosnia arrejuntado con estos cuarenta grados de Albania lo están matando. La soleada de hoy casi acaba con él. Se pasó la última hora contándome lo bonita que había sido su primera comunión. Al final llegó a Lezhë más reventado que el juguete de un perro.
Aquí vamos a dormir en un camping precioso, lo cual le vendrá bien para sociabilizarse, aunque sea en albanés.

Yo en parte entiendo su locura. A Adolfiño le encanta hablar y el tío lleva  ya dos meses de ruta. Por eso es normal que barrunte en alto.

Volvemos con la mejor sección.
¿Dónde está Tato?
Última ganadora suuupeerr Raaqueel.

Como sabe el diablo más por viejo que por diablo le he dado un consejo. Le he dicho que haga una crónica Adolfina, para que os suelte el rollo a vosotros y a mí me deje un poco en paz. Así de paso se desahoga.
Por cierto. En su crónica dice que algo se le apareció en el cielo y le dijo que bajase por Albania. Y una leche, fui yo, que estaba de reoxidarme por Bosnia para adelante hasta las mismísimas bielas…
Ahí os la dejo, despidiéndome con ella hasta un nuevo día amigas.

“Gracias a todos por los ánimos. Si no os respondo es porque no hay Wifi o cobertura o a veces, la verdad... fuerzas. 
Bosnia es la leche. Si te gusta esquiar, la montaña, viajar... no lo dudéis. La lluvia me mató en Bosnia. Agua, agua y cuando paraba granizo. Y luego duerme tú empapado....COÑO somos gallegos no ranas. 
La verdad que me minó las fuerzas y el ánimo. Nuestra idea era ir por Bosnia, Kósovo, Serbia y Turquía. Pero una noche nos visito una garza y nos dijo:
"ir al sur" y a buen entendedor... 
Ahora nuestra ruta es Albania, Macedonia (será de frutas??) Grecia y Estambul. En este momento estamos en Albania y sorpresa...  SOL.... a veces la vida es increíble y solo un rayo de sol te hace la persona más feliz del mundo.
Los Dioses juegan con nosotros desde el primer día y ha llegado el momento de vernos a los ojos.
Ellos son los Dioses del Olimpo, y  nosotros solo unos gallegos soñadores, pequeñitos y seguro que ya mayorcitos para estas historias... PERO QUE SE ANDEN CON OJO. AHORA NOS TOCA A NOSOTROS MOVER FICHA...CORRE BABIECA CORRRE...”



martes, 15 de julio de 2014

DÍA 51: UN SUSPIRO EN MONTENEGRO

Etapa 46:   Carine - Koplik, Albania 125 KM
Salida: 07:00
Llegada: 18:00
Acumulado: 3643 Km

Que mal pintaba ayer, ¿verdad?
Frío, hambre, sin dinero, sin ruta…
La noche fue jorobada. Pasamos más frío que cagando calipos. Yo estoy contraída de tanta humedad. Me estoy convirtiendo en un triciclo. Y Adolfo parece el culo de Papa Noel de lo frío y pálido que anda.
Pero hoy amanecimos con sol y nuestra perspectiva del mundo cambió por completo. Esos rayos empapando nuestros hierros y huesos nos han recordado lo precioso que es el mundo.
Adolfo se levantó de mejor humor. Hambriento como un perro palleiro pero menos tembloroso que como se acostó. Y eso que se ha pasado la noche tiritando del frío que pasó en ese saco mojado.

¡VIVA LA CENSURA!

Eso sí, el Adolfo nunca deja de sorprenderme. Hoy me he quedado anonadada con su razonamiento matutino. El tío a veces es más simple que el mecanismo de un supositorio.
Pues nada, se ha levantado y me ha empezado con un rollo de que hasta aquí podíamos llegar. Que ya sabe perfectamente por qué ha pasado tanto frío está noche. Que no es porque  estuviésemos a ocho grados, en medio de un monte lloviendo, con vientos del carajo y empapados hasta las cejas debajo de un plástico. No, no, nada de eso.
Para Adolfo el problema es que ha bajado diez kilos. Y sus razonamientos dictan que esos diez kilos de grasa no hay manta eléctrica que los igualen.  Según su teoría desde que está más delgado se congela por las noches. Dice que se está quedando como un “suspiro”, que un día se lo lleva el viento.
 Así que ha trazado un plan. Tiene que engordar de aquí a un mes esos diez kilos.  La idea es llegar a las estepas de Uzbekistán con una buena cortinilla de grasa que le ampare.
En la parte positiva de todo esto está que se ha propuesto comer más y mejor. En la parte negativa es que no piensa comprar más ropa de abrigo, ni ropa aislante de agua.
Aquí se trata de hacer como los oso polares, comer mucho y bien, para que cuando llegue el invierno tener de dónde tirar.  Lo dicho… un supositorio…
Como bicicleta no sé qué pensar. Yo no sé si Adolfo es un Súper Hombre, el último superviviente o la mona Chita. Decidid vosotros.

Hacienda somos todos, los de Montenegro también.

Con este propósito paramos en Niksic a zampar todo lo que se moviese. Que tío, rilló más que una lima nueva. Eso y un ibuprofeno le han hecho sentirse como nuevo.
Creo que ya ha recuperado tres kilos.
Yo por mi parte llevaba varios días como la canción de Alaska “Bailando, me paso el día bailando…” porque mis radios están más descolocados que la ropa del Breskha. Y por no hablar de las zapatas que las tengo más inútiles que un teclado sin enter. Así que el Adolfiño se ha portado como un padre y me ha hecho unas chapucillas.
Las suficientes para pegarnos otros noventa kilómetros, salir de Montenegro, cruzar a Albania (sin problemas fronterizos) y llegar hasta Koplik, una ciudad más que decente al norte del país.
Aquí el niño cenó como un cura y sacó pasta en moneda local, el Lek albanés.
Después nos hemos ido al monte a dormir. La noche está estrellada.
La verdad es que nos ha dado algo de pena pasar por Montenegro tan rápido pero había que aprovechar las fuerzas y sobre todo el sol.
Ahora toca dormir, ya medio secos y repuestos de la noche de ayer.
No hay mal que cien años dure.
Pues nada amigas… ¡a las buenas noches!

lunes, 14 de julio de 2014

DÍA 50: ZAS EN TODA LA BOCA

Etapa 45:  Gacko – Carine (Montenegro) 82 KM
Salida: 10.00
Llegada: 19:00
Acumulado: 3518 Km

Hoy Adolfo ha chupado ostias por todas partes.
Siento empezar así, tan grosera, pero es que no se me ocurre otra manera de definir lo que hoy le ha pasado.
Nos las deseábamos muy felices esta mañana. Llegaba el momento de abandonar Bosnia y por fin llegar a Montenegro.
Pero el día no resultó para nada como esperábamos. Negras nubes borrascosas comenzaron a asomar por encima de nuestras cabezas nada más partir (en todos los aspectos).

PRIMER ZAS EN TODA LA BOCA o como pasarse la jornada con los huevos pasados por agua.
Se ve que nos acercamos a Asia porque por aquí definitivamente rozan los monzones. Lluvia desde el minuto uno. Y no unas gotas. Calderos.
Mis colegas del Tour de Francia están sufriendo lo mismo pero a ellas les hacen baño de chapa y pintura al acabar todos los días.
Adolfo tiene otra vez fiebre.  Está más caliente que la manta eléctrica de Rocco Siffredi.
Tenemos todo empapado. Cuadros, alforjas, zapatas… Bueno  y también la ropa del chaval. Su saco de dormir parece una spontex. Y ya aviso de que la noche la vamos a pasar en el monte. Madre mía la que nos espera. Yo oxidada y  Adolfo con los huevos pasados por agua.

SEGUNDO ZAS EN TODA LA BOCA  o como intentar  cruzar la frontera por Tui y que te manden a Ourense a pasarla. 
Pues ese era el plan, cruzar por Kazanci, pero los gendarmes fronterizos nos dijeron que “na nai de la China”,  que por aquí no cruza ni Dios. Que nos teníamos que pegar sesenta kilómetros más al Sur y cruzar por Biléca.
Yo la verdad es que aún no entiendo esta paranoia de cruzar por un lado u otro. Coño, si tienes una frontera abierta qué más dará abrir la otra.
Adolfo se ha cogido un berrinche de carallo. Y lo ha pagado conmigo. Menuda caña  que no me dio. Casi me revienta los pedales.
Como siempre tan burro. Tampoco había para tanto hombre. Con lo bonita que fue la ruta y lo bien que nos trataron en la otra frontera. Joder para el tío, es más exagerado que una lipotimia de Rafael.

TERCER  ZAS EN TODA LA BOCA o como no encontrar un puto pueblo donde sacar dinero.
Pues eso. Montenegro es un “Far West”. Las ciudades  son unicejas y de los más simples. Mucha fábrica de tapas de váter, mucho tienda de espejos , pero de cajeros de dinero ni idea.
La cosa es más triste que ver a Naranjito en una licuadora. Al final hemos tirado hasta un pueblo llamado Carine, nuestra última esperanza.

Paramos a hinchar aquí las ruedas. El tío nos dejaba sobar en su super taller, pero Adolfo que es más duro que un tractor a pedales dijo que no... snif...


CUARTO ZAS EN TODA LA BOCA  o nos vamos a comer los mocos:
Pues eso. Tampoco había cajero. Y lo que es peor Adolfo fue a revisar las provisiones y… alforja de la despensa vacía…
Y en el pueblo ni Dios le coge la moneda de Bosnia…
Hoy no cena. Yo estoy acostumbrada pero el tío está más mosqueado que un pavo el día de acción de gracias.
Al final cansado de tanta ostia (ya avise al principio) nos hemos ido a las afueras del pueblo, ha montado el doble techo y se ha metido en el saquiño el muy desgraciado. Lo dicho, hoy se come los mocos.

A ver como amanece. Yo seguro que atrofiada. No para de caer agua. La noche va a ser dura. Pero así es la aventura ¿no?
Como dicen en mi pueblo “un home é un home e un jato é un bicho”
Ata maña…


domingo, 13 de julio de 2014

DÍA 49: EL PUENTE DE LA CONCORDIA

Etapa 44: Mostar - Gacko 90 Km
Salida: 12:00
Llegada: 19:00
Acumulado: 3436 Km

Hoy abandonamos Mostar con lluvia hasta las orejas. La verdad es que ha sido un cristo de mil demonios.
Se nos ha mojado hasta el teléfono de tanta agua caída y el pobre se ha ido al garete. Nos hemos tenido que comprar otro. Desde el desastre de Cuba no recuerdo nada parecido (es broma, soy vieja pero no tanto).

Ahora tenéis a Adolfo con un super móvil en las zarpas y con cero conocimientos sobre el mismo. Su inglés a lo "relaxing cup" de la Ana Botella tampoco le ayuda mucho. Pasó casi una hora con la vendedora de la tienda de móviles y lo único que le entendió fue el precio del teléfono. ¡Joder para el tío!.
Por lo visto el nuevo móvil tiene un GPS de la leche pero el hombre no tiene ni zorra idea de cómo usarlo. De toda formas con lo que llueve no se atreve ni a sacarlo del condón donde lo ha metido para protegerlo. Dice que de los condones igual que no sale no entra, así que resultan un chubasquero cojonudo.
Sí, sí, ya sé lo lo que pensáis, Adolfo tiene un problema. Que me vais a contar a mi que llevo su culo refregándome el sillín a diario...

Hoy hemos tirado hasta morir. El frío y la lluvia nos han zurrado de narices. Cuando Adolfo sintió que estaba al borde del colapso decidió parar en una casa que estaba en las últimas. No está mal. Aquí hay mucho de esto desde de la guerra.

Hay un montón de casas derruidas de la época de la guerra por todo el país.

Eso sí, ni puñetera idea de dónde estamos. Aunque a nosotros con tener abrigo donde dormir nos es suficiente. Lo demás nos la sopla.

Os quiero dejar con un pequeño homenaje fotográfico de Mostar, un sitio alucinante.
Esta ciudad fue una de las que más sufrió los avatares de la guerra.
Nada más empezar la guerra metieron a la población civil en unos camiones, volaron el puente que unía los dos lados de la ciudad y se empezaron a pegar tiros los bosnios musulmanes y los Serbiobosnios. Una burrada.
Ahora con fondos de la UNESCO lo han rehabilitado y lo llaman el "Puente de la concordia", todo un símbolo de hermandad entre los pueblos.
El puente es precioso, del siglo XVI. Es uno de los vestigios que quedan del paso de los Otomanos por aquí.

El puente muy chulo, pero tanta bacheria revienta a una.

Españoles por el mundo...

Y ahora algo de la multiculturalidad que falta en nuestro país.

Iglesias...


... y Mezquitas.

Típica señal de nuestros parques.
Monumento a los españoles muertos en la guerra de Bosnia.

Pues con esto "cheja"... mañana más...




sábado, 12 de julio de 2014

DÍA 48: LA DIETA MEDITERRÁNEA

Mostar 0 KM
Acumulado: 3346 Km

Hoy Adolfo ha tenido un día fantástico.
Se ha levantado a las dos. Ha desayunado unos huevos fritos con una longaniza Bosnia y se ha ido a dar un paseo por Mostar. Sin mí.
Yo estoy aquí plantada en un garaje rarísimo, lleno de animales disecados. Aquí podían haber grabado El silencio de los corderos. Huele a cloroformo y a arsénico que mata. Si no fuera bici estos tíos eran capaces de colgarme de la rueda delantera. De vez en cuando viene un tío por aquí con unas pintas terribles. Joder, el jicho de lo feo que es le duele la cara. Creo que es el aniquilador de estas bestias. Y el marido de la del hotel.
Las casualidades de la vida han propiciado que enfrente de nuestro hotel este instalado un restaurante Kebab.
Ahí no conocen a Vlado Gudelj de nada pero hacen unos bocadillos cojonudos… Adolfo está más contento que un enano creciendo (valga la redundancia).
¡Y menos mal! Porque el hombre lleva una dieta desastrosa. Yo voy jodida con mi lubricante de caballo pero el tío se alimenta peor que el Ghandi en ayunas.
Empecemos por el desayuno. Cuarenta y cinco días con este procedimiento. Se levanta. En ayunas va hasta la primera panadería. Compra una barra de pan y se la unta en Nutella. Toma desayuno saltimbanqui.
Con eso tira hasta la cuatro o cinco que se come una frutita. Como veis todo muy frugal.
Así hasta la hora de  descansar.
Entonces llega la gran comida del día. Y aquí el tío no repite una cena. Fijaros la variedad. Se lo curra.

  • Macarrones con chorizo (o lo que encuentra por el país de turno).
  • Macarrones con salchichas.
  • Macarrones con atún.
  • Macarrones con boloñesa.
  • Macarrones con huevo cocido.
  • Macarrones con mahonesa y palitos de pescado.
  • Macarrones con Nutella (os lo juro)…

Bueno, lo dejo aquí que ya habéis aprendido bastante como se hace un hombre.
Aunque claro, así come el mulo así caga el culo, el jodido últimamente va más apretado que el traje de un torero.
Se está quedando más chupao que la pipa de un indio.
En fin. Aquí os dejo un documento histórico gravado ya hace semanas pero tratándose del tema de hoy de una actualidad rabiosa.
Abstenerse de verlo menores de edad y personas con colon irritable.

video

Con esto os dejo hasta mañana aprovechando que el tío se ha ido al hotel tempranito (con una pizza en el cuerpo) y que yo me quedaré pronto dormida con tanto cloroformo (puto taxidermista…)

viernes, 11 de julio de 2014

DÍA 47: PREMONICIONES ADOLFINAS

Etapa 43: Donji vakuf - Mostar 129 Km
Salida: 06:00
Llegada: 17:00
Acumulado: 3346 Km


Por fin llegamos a Mostar.
Adolfo tenía una paranoia tremenda con este sitio.
Decía que no conocía de nada ninguna ciudad de Bosnia pero que Mostar, como una señal, se le había aparecido en sueños y que teníamos que ir hasta allí. Estábamos predestinados a CONOCERLA.
El tipo petardo lleva seis días con la misma cantinela:

  • ¿De qué me sonará a mi Mostar…?
  • ¿Por qué este sitio me es tan familiar si no he estado aquí en mi puta vida…?
  • Yo he debido de ser de Mostar en otra existencia…

Como veis los razonamientos de Adolfo son más simples que el mango de un cubo de agua pero es que el chaval es así.

Barrigitas...
Presiento que negros nubarrones se dirigen a nosotros...

 Finalmente llegamos a esta fantástica ciudad y al primer bar al que vamos a tomar una birrita… “traca”, Vlado Gudelj ex jugador del Celta por todas partes. Fotos del tío por aquí, una bufandita del Celta por allá, ¡Qué subidón macho!
El tio habia sido un crack en el F K Velez Mostar antes de marchar para Vigo.
Va a ser por eso que le sonaba al tío el rollito de Mostar, porque era la ciudad de donde vinieron varios jugadores del Celta (Goran Juric entre otros)… si todas las cosas tienen un porqué…
Cuando se enteraron de que éramos de Vigo nos invitaron a una birra y hasta un jicho salió a conocerme y me hizo fotos, je, je… la leche con los “Mostarinos”.
Ha sido de lo más entrañable, la verdad.
Nos ha costado llegar hasta aquí. Esto parece el invierno gallego. Llueve, llueve y llueve.
A veces parece que tenemos a un tío con una manguera regándonos encima. Yo ando más oxidada que los tornillos del acorazado Potenkim de tanta agua que me ha caído.
Adolfiño va muy tocado de tanto frío y lluvia. Cuando llegamos a Mostar estábamos desesperados.

 Hemos encontrado un hotel baratito (y seco) conducido por una señora muy agradable. Aquí vamos a disfrutar de Mostar durante dos días (nos merecemos un descanso después de lo vivido la última semana).
Según Adolfo es la ciudad más bonita del mundo. Que si muchos jardines, que si preciosos parques, que si… A saber.
A mí lo que me gusta de este sitio sobre todo son los talleres de chapa y pintura. En serio. Aquí no hay más que panaderías y talleres de chapa y pintura. Joder, a ver si se enrolla el Adolfete y mañana me hacen un arreglete...
Mañana os cuento… Besotes y ¡HALA CELTA!

jueves, 10 de julio de 2014

DÍA 46: DIOS PROVEERÁ

Etapa 42: Dragoraj - Donji Vakuf 80 Km
Salida: 10:00
Llegada: 19:00
Acumulado: 3217 Km


No es que las bicicletas seamos muy creyentes, la verdad. Más bien nos movemos entre un agnosticismo mecánico y un ateísmo ciclístico, pero lo que nos está pasando no tiene explicación.
De sobra es conocida la capacidad para olvidarse de las cosas que tiene el merluzo de mi dueño. Con deciros que en la adolescencia iba a la discoteca con un walkman, ¿aclaro bastante verdad?. Además su ofuscación en lo que al orden se refiere alcanza límites insospechados. Su frase es:

Joder, soy lo peor, ¿dónde habré dejado...?

Lo cierto es que hay cosas que no sabe si ha perdido o no las encuentra.
Eso le pasa con los parches. Se pasó dos días buscándolos y cuando ya los daba por perdidos le aparecieron en la bolsa de la ropa sucia. ¡Cacho guarro! Y el cabronazo pretenderá ponérmelos luego encima a mí.

En el listado de cosas extraviadas y jamás encontradas estaban:

  • Unas chanclas.
  • Una gorra.
  • Una camiseta.
  • Un bote de crema para los labios.
  • Dos mecheros.
  • Un bote de champú.
  • Un bote de crema solar.

Este surtido es lo que le daban a los militares de los EE UU para ir a Irak. Fijo.
Pero Adolfo debe tener un ángel hiperactivo, trabajando horas extras, que debe andar más estresado que Pinocho en un aserradero.
En la etapa de Toulon encontramos en una playa al lado de unas duchas unas chanclas Reef cojonudas, que visto que a las diez de la noche nadie reclamaba, Adolfo se agenció.
Hace un par de etapas en un refugio de montaña cerca de Nova Gorica el “jodio” se encontró una gorra Goretex buenísima que le viene con este tiempo inestable de maravilla.
Los champuses, cremas solares y demás repertorio droguero ya los va recuperando por los campings. (No os creáis que los manga, a tanto no llega. Únicamente juega a cadena de favores, yo me lo olvido allá y tu aquí…).
Y por último, la familia de la vieja de la vara le regalo una camiseta técnica de color verde que ya quisieran muchos corredores.
Vamos, que tenemos más suerte que un marrano estrenando lazo. Visto lo visto podemos ir así hasta la China. Volveremos llenos de artículos asiáticos.

Por lo demás la etapa fue rompe piernas, como siempre en los Balcanes.
A mí me dio por pinchar dos veces y a él una en pleno puerto, pero lo hemos superado.

Carreteras de Bosnia!

No os hemos puesto nuestro destino de hoy porque sinceramente no tenemos ni zorra idea de dónde hemos caído.
En estas idas y venidas Adolfo se ha montado un galimatías de carallo con el mapa. ¡Menudo Cristo!
Al final como andábamos más despistados que un pollo sin cabeza (y estábamos muy fatigados) nos hemos echado al monte a preparar nuestro campo base para descansar.
A ver si mañana nos situamos de nuevo.

Seguro que sí… chao, chao…



miércoles, 9 de julio de 2014

DÍA 45: RÉQUIEM POR BOSNIA

Etapa 41 : Bosanski Petrovac – Dragoraj  54 KM
Salida: 8:30
Llegada: 19:00
Acumulado: 3137  Km



Hoy no es un buen día ni para Adolfo ni para mí.
Los escenarios de la vida son tan caprichosos que a veces provocan acontecimientos de los más inesperados. En esas circunstancias es dónde uno valora su papel en la vida y lo que esta significa.
Hoy no os contaré ninguna historia graciosa ni simpática. No utilizaré mis insólitas comparaciones ni mi retranca ciclística. Hoy solo quiero contaros lo que hemos descubierto en estas extrañas tierras.

Hoy lo que os cuento es gris, como el día. 

Desde el momento en que pusimos nuestras ruedas en Bosnia nos dimos cuenta de que este país era distinto de lo que habíamos visto hasta ahora. El esplendor de Eslovenia y de Croacia se ha convertido en algo más triste aquí.
No lo digo por las vistas, igualmente soberbias y majestuosas, con sus paisajes abruptos llenos de fuerza y de color. Ni por sus gentes, amables hasta el extremo y calurosas en su afecto.
Pero desde los primeros kilómetros rodando por estas tierras observamos que este era un país estremecido por su pasado que es presente en cada rincón.
Si alguna población sufrió el escarnio de la desdichada guerra de los Balcanes fue la de Bosnia. Hay monumentos por todas las esquinas que recuerdan a los más de 60 000 mil Bosnios muertos en el conflicto.
Por la carretera y por las pistas nos encontramos permanentemente pequeños altares conmemorativos que recuerdan a algunos pobres ejecutados a sangre fría en cualquier cuneta o camino.
No hace falta ir a Srebrenica (donde se produjo el genocidio de 8 000 bosnios musulmanes) para encontrar tragedias. En cada rincón padecieron mil.
Las gentes por aquí se mueven entre la alegría por el futuro y la tristeza por el dolor reciente.
Pero son encantadoras. Adolfo y yo estamos  embargados.
Y como si de una tragedia griega se tratase, hoy hemos tenido una estrambótica hipérbole de lo que es la vida aquí.
Por diferentes acontecimientos, que ahora no vienen al caso, mi biela derecha reventó, con todo lo que ello supone. Llevábamos aproximadamente treinta kilómetros de etapa cuando dijo basta.

Alternativa adolfina: troncobiela.

El problema acarreó que Adolfo pedalease durante una buena kilometrada tirando solo de un pedal.
Así pasamos dos pueblos donde no nos ofrecieron solución.
Nos dirigíamos al tercero cuando medio pedaleando, medio empujando, descubrimos lo que parecía un fulano durmiendo en la cuneta apoyado en un fardo.
Lo primero que pensamos  es que era un borracho durmiendo la mona, pero como íbamos tan despacio (las circunstancias obligaban) observamos que ni borracho ni mona.
Adolfo bajó de la bici para echar una mano (o dos según el caso) y le dio la vuelta para ayudarle a levantarse.
Lo que os voy a contar ahora no es recomendable para menores ni deseable para mayores.
El borracho sobando resultó ser una anciana muerta boca abajo que acababa de dar su último aliento de vida en aquella maldita cuneta.
Esto no es broma.
Adolfo me dejó al lado de la desdichada y salió corriendo en dirección a unas casas que había a unos trescientos metros.
Lo siguiente que vi fue a Adolfo corriendo de nuevo hacia nosotros con un señor de unos cincuenta años.
El escenario era esperpéntico.
El hombre era el hijo. La anciana su madre y lo que allí aconteció a continuación nos lo guardamos Adolfo y yo en nuestro dolido corazón y quebradiza memoria.
La tragedia Bosnia en carne y hierro…
Cuando todo pasó dejamos a estas desdichadas gentes y continuamos nuestra angustiosa marcha (a una biela y medio corazón) hasta un pueblo llamado Dragoraj en el que después de cinco horas y trescientas vueltas conseguimos arreglar mi destrozada biela.
Ya veis, lo material se arregla con dinero, lo afectivo nos lo comeremos el resto del viaje.
Estamos bien, acampados en el monte (como nos gusta) y disfrutando de una preciosa noche llena de estrellas.
El día nos ha dejado más desconcertados que Pepe Navarro sin guión, pero esto es la vida amigas.
Mañana nos levantaremos de nuevo para contaros más cosas… así sea.