jueves, 18 de septiembre de 2014

DIA 114 - 115: EL 1% CRECE

Aktau, Kazajistán 0 Km
Miércoles 17 de Septiembre
Jueves 18 de Septiembre
Acumulado: 7534 Km

Para entender la crónica de hoy deberíais revisar el post 99 (Dos rutas y un destino) porque lo que nos ha pasado durante estos dos días tiene su origen en aquel relato.

Cuatro de la mañana del miércoles 17 Septiembre. Barco Bakú – Aktau. Adolfo se zampa toda la comida que le queda, en Aktau no le dejan entrar con ella. Luego baja a la bodega y un tipo con cara de Steven Seagal me registra de arriba abajo. Neumáticos fuera, sillín con detector, cuadro con manguera… una juerga vamos. Bueno, con la coña me limpiaron un poco que el ojete de mi jefe ni la rasca.
A las 5 de la mañana por fin dejo la compañía de mis queridos vagones de tren para reencontrarme con el culo piñonero del chaval. ¡Qué momento tan bonito!
De todas formas el reencuentro con su pandero fue breve porque enseguida nos dirigimos a un hotel de 8 € de lo más mono (campo base para nuestras actuaciones por Aktau).

Lo mejor de estos días fueron los baños que el tío se ha echado.

Por ir al grano os diré que nuestra principal tarea en Aktau es la de conseguir el visado de Uzbekistán. Esta misión es la que va a provocar migrañas de aquí en adelante al Adolfete.

Ciñámonos a los hechos.
Duchita en el hotel, pan con nutella, cafelito y directos a la embajada de Uzbekistán que como siempre está en el otro extremo de la ciudad. Por suerte anda el tío morriñento de sillín y en vez de ir en taxi me sacó de paseo.
Os adelanto que íbamos prudentes. Os recuerdo que Bakú era la mejor opción de cara a conseguir el visado de Uzbekistán. Pero también os recuerdo que como el barco Bakú - Aktau sale de Pascuas en Ramos decidimos pasar de Bakú y jugarnos el visado aquí, en Aktau.

Pues joder, ¡primer zas en toda la boca! La embajada había bajado a segunda división y se había convertido en consulado.
Pero tranquis, esto solo está empezando.
Horario de consulado martes de 9 a 12. ¡Toma!, ¡segundo zas en toda la boca!.
Pero mira por donde que una especie de guarda jurado anda por allí paseando. Y allá se va el Adolfo, más heavy que cagar cadenas, a preguntarle si dan visados a Uzbekistán. Veréis, el kazajo y el Adolfino están lejos de encontrarse por lo que la conversación derivó en una especie de juego del Pictionary a lo bufón muy propio del Adolfo. Tanta tontería para más o menos entender que valía 70 €, que tardan 15 días  en darlo y que no siempre lo conceden. ¡Chuuupaa! ¡Tercer zas en toda la boca!.

Adolfo comprendió que ya estaba bien de bofetadas y que era el momento de pirarse a reflexionar al hotel acerca de la nueva situación acontecida. Así que para allá nos fuimos, aunque el viaje fue corto. Un par de kilometros y control policial. Qué si no llevas casco, qué si no hay luces, qué si no recambios, qué si no… mareo total. Dos tipos con cara de esquimales le pusieron los testículos de campanilla por motivos varios. 20 € y nos olvidamos de todo. ¡Cuarto zas en todo la boca…!

El miércoles acabó así, a bofetadas a lo kazajo: tú me das la hostia y yo me escarajo.

Hoy jueves ha sido día de reflexión, lo que ha provocado un dolor de cabeza del demonio a Adolfo. Recordad que estamos hablando de un tío que la última decisión transcendental que tomó fue si llevar al cole estuche o cartuchera. Pues imaginaros ahora, su cabeza echa humo.

Las opciones son claras:

  1. Esperar dos semanas por un visado que no sabemos si nos conceden.
  2. O salir por Kazajistán para adelante y hacernos 2500 kilómetros por la fría y despoblada estepa de este país (esta era la famosa opción del 1%,  hasta ahora de lo más improbable...).

Estamos de puta madre, eh???
Pues aquí os lo dejo, con Adolfo divagando (o explotando). Mañana resolvemos el entuerto…

5 comentarios:

  1. ¡Ánimo Adolfo! Lo de la estepa no parece muy prudente, ¿no era la tierra de lobos?
    Más vale esperar, ¿qué prisa tienes? Esto no es una carrera...

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  2. Seguro que Todos opinamos lo mismo que Félix.
    La prisa nunca es buena consejera.
    Despacito, buena letra y a disfrutar de la espera.
    Todo pasa por y para algo.
    Be water my friend

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  3. En el consulado, ya sabes lo que toca, otro billetito para mover el visado, sino vas a tomar las uvas con ellos. Aunque tú no te lo creas estás ya en la boca de todos los polis de la zona.... TE VAN A DESPLUMAR, buenos son ellos!!!!!!.
    PACIENCIA y OJO que éstos no están con bromas.

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  4. Yo soy de la misma opinión. Un visado más, "ya que más da" como dice la canción (de Frozen, tú ya me entiendes...) En la espera de los deseados visados siempre haces grandes amigotes y lo pasas fenomenal, no lo niegues. Estoy segura de que es lo que te da después más ganas de seguir...
    Un beso,
    Esther

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  5. Poquito a poco hila la vieja el copo

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