lunes, 1 de septiembre de 2014

DÍA 97 Y 98: TURISTAS SIN FRONTERAS

Tblisi 0 km 
Acumulado: 6593Km

Un gran viaje debe de albergar todo tipo de circunstancias. Nosotros las hemos tenido de todos los colores: calor, frío, hambre, enfermedad, vieja muerta, inmigrantes sorprendidos, vientos del Sahara, papadas increíbles, noches interminables, atropellos fortuitos, rescates a media noche…

Pero en esta chinada de aventura nos faltaba algo muy importante: el turisteo freekie.
En el modelo de viaje de Adolfo eso de andar por ahí de turista pijolas pincha fotos no estaba registrado. Claro, eso hasta que ha llegado a Tblisi y el destino le ha obligado a buscar alternativas a su entretenimiento hasta ahora principal: machacarme las bielas por esas cunetas de dios. Así que, como no hay mejor manera de evitar las tentaciones que caer en ellas, ha dedicado este fin de semana a turistear de lo lindo por esta maravillosa ciudad.

El sábado por la mañana se ha ido a la zona vieja, que por lo que me ha dicho merece la pena visitar. Todavía guarda muchas reminiscencias de su pasado soviético, además de albergar edificios de más de cien años. Desde allí ha subido en funicular a un mirador desde dónde dicen se puede ver hasta el Mar Negro (eso no se lo traga nadie).

El fantasma de la opera.

Después el meapilas se ha ido al centro de la ciudad para montar en teleférico. De su experiencia en este artilugio os dejo aquí un documento sin precedentes:



El sábado a la tarde se ha pirado de nuevo al parque de atracciones, parece que con la juerga del otro día no le llego.

¿Dónde está Tato?
Mira el cabronazo en que sitios lo pone.
Ganadora del último día María.

A última hora de la tarde llegó lo más simpático del día. El muy meloncete se ha ido a recibir unos masajes especiales que parece que tienen mucho éxito en la comunidad georgiana. Se llaman masajes thor, o algo así. El tío iba todo emocionado a ver si le descontracturaban hombros y piernas: menudo nabo que no llevo. Un tío de más o menos dos metros de altura se le ha colado en la cabina, le ha hecho beber un ungüento, le ha untado el vientre con una especie de mantequilla y le ha puesto dos piedras calientas en la barriga. Luego se ha pirado. Más o menos pasados quince minutos ha vuelto muy sonriente, le ha pedido 5 euros, le ha dado las gracias en vasco por venir y si te he visto no me acuerdo.
De no ser más corto que las piernas de Torrebruno habría visto que estos no masajes los recomiendan para la circulación gastrointestinal. ¡Dios nos coja confesados! Menos mal que dormimos de hotel. En fin, justo lo que Adolfo no necesitaba.

Por la noche, previo paso por el hotel (y taza del váter), ha salido con su amigo polaco Fred. Fred es un tipo de Varsovia que está haciendo al revés nuestro viaje... en una moto de cincuenta años. Es un poco raro, pero buen tipo.
Ni os comento a qué hora llegaron. Baste decir que Adolfo se ha levantado a las seis, se ha puesto el mono de mecánico y me ha desmontado de arriba abajo.
¿Pero qué habrá tomado esta noche?
¡Será cabronazo! Qué culpa tengo yo de que se aburra. Venga hombre, que yo no me meto con nadie. Los frenos por un lado, el manillar por otro, cadena por aquí, ruedas por allá y hasta un pedal me ha quitado el capullo. El tío es más perro que Niebla.

Está cogiendo una polución esta ciudad que como no llueva pronto el chaval me va a pillar asma.

En fin, así poco más o menos se nos ha ido el fin de semana. Ahora llega la semana en la que deberíamos conseguir entre el miércoles y el viernes el visado de Kazajistán. Ojalá, porque sino este es capaz de tenerme toda la semana descapullada.
Ya os contaré. Chaito.

2 comentarios:

  1. Adolfito adolfito ten cuidado con el del pantalocito no te toque el pito, uyuyuy

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  2. Tato,...a ver, me voy a lanzar,...no estoy segura, pero puede estar en una de las "lanzaderas" amarillas y rojas o lo q demonios eso sea de la izquierda?
    Un abrazote Dol!!
    Mary

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